| Canal: Microemprendimientos |
| |
| La fidelidad puede hacer la diferencia |
| Tener poco personal ayuda a crear espíritu de equipo |
|
|
LONDRES (The Sunday Times).- Cierta vez le preguntaron al empresario escocés Andrew Carnegie qué importancia le asignaba al personal. Respondió que si alguien le quitaba todo -su dinero, sus casas, sus fábricas-, salvo su personal, él recuperaría el resto en menos de un año. Los trabajadores constituyen uno de los recursos fundamentales de una compañía. Y una de las grandes ventajas que una pequeña empresa puede tener sobre sus competidoras de mayor magnitud, es la capacidad de formar un personal fiel.
"A menudo, una firma pequeña puede moldear su cultura empresarial con mucha mayor rapidez y facilidad que una gran organización -sostiene Daniel Ronen, director de la consultora británica Portman-. Su pequeñez también permite que los empleados adopten la visión personal de su empleador, en vez de ser alentados a adherirse a una declaración de propósitos corporativos. Esto puede ayudar a motivarlos, a hacerles sentirse incluidos en la organización. Una pequeña empresa tiene la ventaja de poseer un plantel más reducido, con espíritu de equipo. Todos creen luchar por lo mismo y compartir un objetivo común, especialmente si el dueño de la firma los alienta a asumir responsabilidades", expresa Ronen.
El empresario debe tratar de establecer un vínculo personal con sus empleados. Es la mejor forma de ganarse su lealtad. "Si alguno de ellos le hace un pedido especial, por ejemplo, si necesita capacitarse más, o que se lo autorice a trabajar en su casa, él podrá decidirlo de inmediato. Escuche a su personal y manténgalo informado. Apoye sus esfuerzos, incítelo a asumir responsabilidades. Premie las actitudes y comportamientos positivos", sugiere Ronen.
Por su parte, David Miln, de la consultora Results, opina: "Las ventajas de una empresa pequeña son su cohesión y unas líneas de comunicación cortas." Menciona tres cosas verdaderamente importantes: la dirección, la actitud y la capacidad de respuesta. "La dirección debe ser clara. Si usted, como empresario, tiene una idea precisa de lo qué intenta hacer, le será muy fácil comunicarla para que todos puedan adoptarla. Tal vez, eso también genere actitudes esenciales para el éxito de la compañía." No obstante, Miln advierte que tener un personal fiel no siempre es bueno: "Puede llevar a que individuos menos calificados se involucren en la empresa, cuando a ésta le convendría más que se marcharan".
Para David Abingdon, de la consultora The Quantum Organisation, la ventaja de las pequeñas empresas es poseer un sentimiento compartido de finalidad. "La mayoría del personal comprende que la firma no sólo es su medio de vida, sino también el del propietario, y que su éxito depende tanto de ellos como de él. Si se lo permite, sentirán que forman parte del proyecto. Entonces, usted tendrá en sus manos un valor real", afirma.
Fuente: La Nación |
Fuente:
|
|
| Herramientas |
 |
| | |
|