Exportar suele ser tarea de titanes y cada vez hay más especialistas que acercan sus servicios a las pequeñas y medianas empresas para que las piedras del camino puedan sortearse mejor.
Juan Carlos D´Amico y María del Mar Martinek conformaron hace seis años la firma D& M, dedicada a brindar consultoría y cubrir cada uno de los eslabones que intervienen en la cadena de comercialización en el nivel internacional.
Por otro lado, también se dedican a desarrollar negocios para empresas argentinas que quieran posicionarse en nuevos mercados y viceversa, empresas extranjeras que intenten colocar su oferta en nuestra tierra. Para esto, hay una división encargada de gestiones comerciales que incluyen estudios de mercado, desarrollo de packaging, página web, registros, gestión con el cliente en el exterior, envíos, seguimiento de la mercadería y entrega de la carga al cliente.
Su punto fuerte, hasta ahora, está en los productos de cosmética y en el sector alimenticio. Un ejemplo es el caso de Sur Natural, un microemprendimiento de aceite de rosa mosqueta que comenzó hace cinco años en el Sur. "Un matrimonio que se mudó a la localidad de El Hoyo, en la provincia de Chubut, nos llamó para que los ayudemos a desarrollar su producto de manera integral", explica Martinek.
Se trataba de María Laura Muñoz (33) y Juan Ignacio Navarro (44), que eligieron poner una hostería en un pequeño pueblo a 18 kilómetros de El Bolsón. Pero no conformes con un solo negocio, propenso a sufrir los vaivenes del turismo, pensaron en hacer algo con la rosa mosqueta, que en la zona crece de manera natural al punto de considerarse plaga. ¿Pero qué?
Buenas propiedades
"Los Muñoz comenzaron a investigar qué se podía hacer con la planta, y se enteraron de que es rica en vitaminas A, C y E, además de poseer ácidos grasos. Su aceite actúa como regenerador dérmico, es bueno para las cicatrices, arrugas, estrías y combate el envejecimiento prematuro de la piel", cuenta Martinek.
Acto seguido, compraron un prensador universal y semilla orgánica certificada a un proveedor. Con una producción mensual de 200 litros, en envases de un litro, es aquí donde entra en juego D& M Internacional.
"Hicimos un estudio del mercado objetivo y delineamos una estrategia comercial. Luego, brindamos asesoramiento en cuanto al packaging. Resaltamos el hecho de que el producto proviene de la Patagonia, una región que es conocida en el mundo entero y que remite a productos sanos, naturales, de calidad. Por eso, debajo de la marca está «Patagonia Argentina». Después, vinieron las inscripciones en la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), y se comenzó a trabajar en la comercialización. Para esto, hubo gestiones en el exterior con importadores y distribuidores a quienes les fueron enviadas muestras", detalló la directiva de D& M.
Hoy, los frutos están a la vista. Se hicieron pequeños envíos a Puerto Rico y España. El próximo destino es Colombia, donde hay un distribuidor que abastece a 5000 tiendas naturistas y al que próximamente enviarán 250 cajas.
El camino exportador, sin dudas, ha comenzado.
Por Paula Urien De la Redacción de LA NACION
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