| Canal: RRHH |
| |
| Capacitarse para acceder a un trabajo |
| En Misiones, un plan busca que los adolescentes vuelvan al sistema educativo para luego insertarse laboralmente
|
|
|
Empezá a construir tu futuro. Esta es tu oportunidad, aprovechala. El futuro es tuyo y empieza ahora. La convocatoria es para los jóvenes de Puerto Iguazú, Misiones, y apunta a que terminen sus estudios y se capaciten para acceder a un puesto de trabajo.
Es que desde julio de 2005 se puso en marcha el Programa Buen Puerto, una iniciativa multisectorial en la que participan Unicef, el Ministerio de Trabajo de la Nación, el gobierno provincial de Misiones, el municipio de Puerto Iguazú, la Fundación Compromiso, el Instituto Técnico Iguazú (ITEC) de formación terciaria y el Sistema Provincial de Teleducación y Desarrollo (Sipted), de educación a distancia.
"Buen Puerto es un programa educativo que trabaja con los chicos excluidos del sistema formal -explica Beatriz Anchorena, directora del área Empresa y Comunidad de la Fundación Compromiso, cuyo propósito es promover y fortalecer la responsabilidad social empresaria-. El objetivo es que terminen el tercer ciclo de la EGB y el polimodal; que se formen profesionalmente para trabajar y que adquieran una ciudadanía integral."
Formación en contexto
Para Elena Duro, oficial de Educación de Unicef Argentina, la importancia de este tipo de oferta es que "contempla las problemáticas del contexto social de los alumnos. Este grupo de chicos que abandonó el sistema educativo, en general se encuentra empleado u ocupado en trabajos precarizados en el sistema informal, con la agravante de que muchos no tienen calificación profesional para acceder a otro tipo de puestos".
Los adolescentes de entre 16 y 20 años, que dejaron la escuela hace más de dos, tienen la posibilidad de concurrir al ITEC -donde de noche se dictan terciarios- para terminar sus estudios. En la actualidad, la educación para adultos está absorbiendo la matrícula de jóvenes que abandonaron el sistema educativo formal; por eso, para establecer la diferencia, los que participan del programa deben cursar por la mañana o por la tarde, tres días por semana en el tercer ciclo de la EGB y dos en el polimodal. En ambos casos, la formación se complementa con tutorías ya que el título que reciben es oficial y es reconocido en todo el país. La capacitación profesional consiste en seis cursos paralelos al polimodal estrechamente vinculados con la actividad comercial local: tres de hotelería y gastronomía, dos de electricidad y uno de mantenimiento.
"Dentro de las articulaciones escuela-empresa, Buen Puerto tiene dos características particulares: se incorpora a chicos excluidos del sistema formal, que no están en la escuela, y la terminalidad educativa abarca el polimodal. Con esto, proponemos un estándar de calidad un poco más alto", resalta Anchorena.
Filantropía estratégica
Otro de los objetivos que se persiguen es el de fomentar y gestionar la participación del sector privado para que contribuya al desarrollo económico y social de la región.
Eduardo Quiroga, director de Iguazú Argentina, explica que uno de los problemas del sector turístico es la dificultad de atender una demanda tan importante, por la falta de formación de los recursos humanos locales. "También habíamos notado que se iba hacia un cuello de botella en la capacitación técnica porque hay una alta deserción escolar. Nos pareció importante participar; siempre pensando en hacer una filantropía estratégica: ayudar en aquello que a su vez nos ayuda."
Su colaboración consistió en incorporar pasantías, facilitar que las personas que trabajan en el Parque Nacional Iguazú compartan sus experiencias laborales y acercar la realidad empresarial a los jóvenes de Buen Puerto. Pero además, en establecer vínculos con otros colegas, "con una función de docencia, para discutir cómo es la mejor forma de enfrentar el futuro, porque necesitamos competencias que son difíciles de encontrar", aclara Quiroga.
Sin embargo, tanto en Unicef como en la Fundación Compromiso coinciden en que falta información sobre el concepto de responsabilidad social empresaria. Por eso formaron un pequeño comité con personas relacionadas con el empresariado local y, en conjunto, organizaron un seminario para capacitar y sensibilizar a las compañías sobre este tema.
"El desafío es que se cambie la mirada asistencial y que las empresas vean cómo se pueden relacionar con la construcción de una política pública de mejora de las condiciones de vida", aclara Duro.
Ana Moreno
La tarea del sector privado
Para promover la participación de las empresas y lograr que se acerquen más a la comunidad, los responsables de Buen Puerto elaboraron con distintas compañías un listado de acciones que el sector privado puede realizar. Están organizadas en tres módulos cuyos objetivos son colaborar para que todos los empleados completen sus estudios, ayudar a que el programa brinde formación profesional pertinente y oportunidades de inserción laboral, y favorecer la integración social y ciudadana de los jóvenes.
Entre otras cosas, las empresas pueden:
- Flexibilizar horarios y acordar con el programa cursos específicos para los empleados, según las necesidades de cada empresa.
- Brindar servicios de docencia y asistencia técnica.
- Priorizar a los jóvenes de Buen Puerto en la selección de personal.
- Brindar oportunidades de pasantías y empleos.
- Proveer equipamiento e insumos.
- Ofrecer visitas guiadas a las empresas.
- Proponer nuevos cursos de formación profesional.
- Ofrecer charlas de orientación vocacional y transmitir experiencias del mundo laboral.
- Colaborar en la organización de jornadas, talleres y eventos deportivos o culturales.
|
Fuente:La Nación
|
|
| Herramientas |
 |
| | |
|