| Canal: Actualidad y Economia |
| |
| Comercio: la hora de la verdad |
| Las negociaciones comerciales internacionales parecen el cuento de nunca acabar.
|
|
|
Pablo Maas. pmaas@clarin.com
El viernes en Ginebra, donde tiene su sede la Organización Mundial del Comercio (OMC), se decidió suspender una reunión clave prevista para el 30 de abril en la que se pensaba llegar a un acuerdo sobre la rebaja de aranceles en el comercio de productos agrícolas e industriales.
Pero la falta de concesiones, principalmente entre Estados Unidos y la Unión Europea, después de más de cuatro años de negociaciones, parece estar llevando a un callejón sin salida a la ronda de Doha, el ciclo de negociaciones para liberalizar el comercio que se lanzó en 2001 en Qatar.
En las últimas semanas, la UE y Washington se acusaron mutuamente de boicotear las negociaciones. Los europeos pretenden convalidar su Política Agrícola Común, que incluye una rebaja en los subsidios internos a la agricultura, pero un recorte de los aranceles a productos agrícolas de sólo el 39% promedio. Estados Unidos está dispuesto a bajar los aranceles de importación en hasta un 90%, pero no a disminuir sustancialmente la ayuda a sus productores agropecuarios.
La Argentina, junto con Brasil, India y los otros miembros del grupo de los 20 países en desarrollo (G20) proponen una rebaja de aranceles del 54%. Y se pusieron de acuerdo para no aceptar mayores rebajas de tarifas en productos industriales que en agropecuarios.
La reunión que ahora se suspendió iba a ser, en palabras de Pascal Lamy, director general de la OMC, "la hora de la verdad".
Los diplomáticos volverán a reunirse en julio para ver si salvan la situación antes de fin de año. En diciembre de 2006 expira el plazo que el Congreso de EE.UU. le otorgó a George Bush para negociar un arreglo. Más allá de esta fecha, se considera imposible la firma de un acuerdo multilateral.
Será un buen momento para leer el nuevo libro de Joseph Stiglitz, Comercio justo para todos (ver pág. 10). El polémico premio Nobel de Economía propone allí una agenda para que, algún día, el comercio internacional ayude a reducir la brecha entre países ricos y pobres.
|
Fuente:Clarín
|
|
| Herramientas |
 |
| | |
|