| Canal: Actualidad y Economia |
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| La ganadería sigue en pausa |
| Los productores tienen genética y tecnología para crecer, pero el plan ganadero no llega y los precios caen por las regulaciones |
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Sergio Persoglia. spersoglia@clarin.com
La ganadería argentina ha visto en los últimos días varias demostraciones diversas, que justamente reflejan sus múltiples caras. Hace poco menos de dos semanas, la IV Exposición Internacional Braford que se llevó a cabo en Corrientes sirvió para mostrar todo el potencial que tiene la actividad en esa zona del norte del país, como en muchas otras. Pero, justamente, son los productores de esas regiones, y particularmente los criadores, los más perjudicados por los límites que aún persisten a la exportación de carne. Veamos.
El cierre de los mercados externos sigue golpeando fuerte a varias categorías. Las vacas que los criadores descartan de sus rodeos y venden como conserva se pagaron durante la semana bastante por abajo de $ 1 el kilo en Liniers, cuando hace algunos meses se ubicaban cerca de $ 1,40 por kilo. En algunos casos, se llegó a vender alguna por un total de $ 100.
Sus terneros, según contaron varios a Clarín Rural, se vendían antes del fin del año pasado a más de $ 3,10 por kilo. Ahora, lo están vendiendo a $ 2,40.
Pero aquella movida correntina mostró el dinamismo que mantiene el negocio de la genética, sostenido por las perspectivas de mediano y largo plazo, porque en el corto se encuentra con mercados cerrados para la exportación de semen, embriones y animales en pie. Muchas cabañas de la zona, que podrían vender su genética (no sólo Braford, sino también Brangus, o Brahman) a países vecinos como Paraguay, Bolivia o al gran mercado brasileño, se topan con la falta de acuerdo entre los países por cuestiones sanitarias. Es decir, un límite más.
Justamente, el mediano plazo fue un tema que destacó el ministro de la Producción de La Pampa, Ricardo Moralejo, esta semana, durante la Primera Jornada Hacia una Política Agropecuaria que organizó CARBAP en la Capital (Ver Página 4). Allí, sostuvo que hay que pensar en los tiempos de los ciclos ganaderos, que puede llegar hasta los tres años desde el nacimiento de un ternero hasta que se vende y faena un novillo gordo.
Si hoy las expectativas son malas y los criadores e invernadores sacan el pie del acelerador, el problema estará mañana, pero también pasado y después.
Mientras tanto, el gobierno sigue analizando propuestas para lanzar su demorado Plan Ganadero, como las que escuchó, y planteó, en la reunión del Consejo Federal Agropecuario, sobre el cierre del última Clarín Rural.
Cuando se pudo, cada productor implementó su propio plan ganadero, el que más se ajustaba a cada necesidad. Pero desde hace algunos meses, y sobre todo desde el cierre de las exportaciones, en marzo pasado, las ideas creativas chocan de frente contra las rigidez de las regulaciones.
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Fuente:Clarin
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